Una pareja de turistas bonaerenses logró registrar en imágenes a uno de los felinos más esquivos y amenazados de la región chaqueña. El ejemplar fue visto a plena luz del día en el inicio del sendero La Ralera.
Por Redacción: Fernando Ojeda

El Parque Nacional Chaco se convirtió en el escenario de un acontecimiento científico y turístico de enorme valor para la conservación de la fauna nativa. Durante una recorrida habitual por los senderos habilitados del área protegida, una pareja de visitantes oriunda de la provincia de Buenos Aires logró un registro fotográfico excepcional: el avistamiento a corta distancia de un ejemplar de ocelote (Leopardus pardalis), una de las especies de felinos más emblemáticas y difíciles de observar en su hábitat natural.
El sorpresivo encuentro fue protagonizado por César Piccon y Dolores Fernández. Los turistas caminaban por el inicio del sendero conocido como La Ralera, en una zona cercana al piquete de los caballos, cuando divisaron los movimientos del felino entre la vegetación. Con rapidez y manteniendo el respeto por el espacio del animal, lograron capturar varias imágenes que ya fueron puestas a disposición de los guardaparques y los equipos técnicos del área protegida.
Un indicador de salud ambiental
El ocelote es un felino de tamaño mediano, caracterizado por su pelaje con manchas alargadas y ocelos oscuros que le permiten un camuflaje perfecto en los montes densos. Debido a la pérdida de su hábitat natural por el avance de la frontera agrícola y la caza ilegal, la especie se encuentra clasificada bajo diferentes grados de amenaza en el país, lo que vuelve a este registro un dato sumamente optimista para la biología de la conservación.
Especialistas locales señalaron que la aparición de estos predadores medianos en zonas de uso público —aunque controladas— es un indicador directo de la buena salud del ecosistema y de la efectividad de las medidas de protección dentro del Parque Nacional. La presencia de este felino confirma que el monte chaqueño resguardado sigue funcionando como un refugio seguro con disponibilidad de presas y condiciones ambientales óptimas.
Visitas con conciencia ambiental
A raíz de este asombroso hallazgo, las autoridades del Parque Nacional Chaco aprovecharon la oportunidad para emitir un recordatorio fundamental a la comunidad y a los contingentes de turistas que llegan a la región:
«Recordamos a todos los visitantes la importancia de disfrutar de la fauna silvestre con absoluto respeto. Ante encuentros de este tipo, se debe mantener una distancia prudencial, no intentar alimentar ni interactuar con los animales, y cuidar de manera estricta cada rincón de nuestros espacios naturales protegidos».
El avistamiento de La Ralera se suma a una serie de registros de fauna nativa que en los últimos años viene posicionando al turismo de naturaleza y observación de aves y mamíferos en el Chaco como un motor clave para el desarrollo local, demostrando que el monte en pie tiene un valor incalculable tanto ambiental como ecoturístico.