El jubilado de 82 años había permanecido desaparecido durante 45 días. El hallazgo de sus pertenencias en manos de terceros había generado sospechas de un crimen, pero las pericias forenses determinaron que no sufrió una muerte violenta.

La investigación por la muerte de Bernabé Navarro, el jubilado de 82 años que permaneció desaparecido durante más de un mes en la provincia del Chaco, dio un giro definitivo luego de que los estudios forenses confirmaran que falleció por causas naturales y descartaran la existencia de un homicidio.
La desaparición de Navarro había generado una intensa búsqueda que movilizó a familiares, efectivos policiales y voluntarios durante 45 días, mientras crecía la incertidumbre sobre su paradero.
De acuerdo con la reconstrucción realizada por los investigadores, el hombre fue visto por última vez entre el 31 de enero y el 1 de febrero de 2026, cuando salió de su vivienda ubicada en el barrio San Martín de Presidencia Roque Sáenz Peña. Según indicaron sus familiares, se dirigía en bicicleta a presenciar un partido de fútbol amateur.
Desde el inicio de la búsqueda, los allegados explicaron que Navarro padecía atrofia cerebral, una condición que le provocaba episodios de desorientación temporoespacial. Esa situación fue considerada una de las principales hipótesis para explicar su desaparición.
Durante semanas se desplegó un importante operativo que incluyó la participación de distintas divisiones policiales, drones, helicópteros, perros rastreadores y voluntarios. Las tareas se extendieron por amplias zonas rurales de Quitilipi, Villa Berthet y Villa Ángela, donde se siguieron distintas pistas sobre posibles desplazamientos del jubilado.
El 20 de marzo de 2026, tras casi un mes y medio de búsqueda, efectivos policiales localizaron primero la bicicleta y documentación de Navarro y posteriormente hallaron sus restos en una zona de monte de Colonia San Antonio, a unos 12 kilómetros de Villa Ángela.
El descubrimiento abrió una nueva etapa en la investigación. La aparición de pertenencias del jubilado en poder de terceros llevó inicialmente a sospechar de un posible hecho delictivo, hipótesis que derivó en detenciones y diversas medidas judiciales.
Sin embargo, el informe elaborado por el Instituto de Medicina y Ciencias Forenses concluyó que el cuerpo no presentaba lesiones, traumatismos ni signos compatibles con una muerte violenta. La autopsia determinó que el fallecimiento se produjo por causas naturales.
A partir de ese resultado, la Fiscalía de Investigación Penal N° 3 de Villa Ángela descartó la hipótesis de homicidio y dispuso la liberación de las personas que permanecían detenidas en el marco de la causa.
No obstante, la Justicia mantiene abierta una investigación para establecer cómo la bicicleta, el documento de identidad y otros efectos personales del jubilado llegaron a manos de terceros sin que se informara oportunamente a las autoridades.
Aunque el informe forense aportó una respuesta sobre las causas del fallecimiento, todavía persisten interrogantes respecto de los últimos movimientos de Navarro y de las circunstancias ocurridas durante los días transcurridos entre su desaparición y el hallazgo de sus restos.