30 de mayo de 2026

Nelson Gusak: su cuerpo apareció en partes y la hermana denunció que el teléfono del desaparecido estaba en manos de un policía

En un alarmante escenario marcado por el dolor y la incertidumbre, familiares, amigos y vecinos de Nelson David Gusak se organizaron por cuenta propia para llevar adelante intensos rastreos en el predio del Campo de Tiro, ubicado sobre las márgenes de la avenida Soberanía Nacional. La drástica medida comunitaria surge tras el hallazgo de restos óseos y las graves denuncias de la familia contra el accionar de la Policía del Chaco y la Fiscalía interviniente.

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En una entrevista exclusiva realizada en el epicentro de la búsqueda, Marisa Gusak, hermana mayor del joven que permaneció siete meses desaparecido, confirmó que la hipótesis familiar apunta firmemente a una desaparición forzada. En el lugar, un cartel con la leyenda «Justicia sin mentiras, Nelson David Gusak desaparición forzada» visibiliza el reclamo colectivo que apunta a un presunto encubrimiento institucional.

Hallazgo de restos y sospechas de encubrimiento

Según el testimonio de la hermana de la víctima, las fuerzas de seguridad ingresaron al predio el pasado viernes 24 de abril para levantar restos. Sin embargo, la falta de confianza impulsó a la familia a revisar el terreno al día siguiente:

«El sábado, por inquietud de nosotros y muchas cosas que pasaron, vinimos al lugar y seguimos encontrando restos. Ahora nos informan que faltan más de 75 huesos de él todavía», detalló Marisa Gusak.

A pesar de que los peritajes oficiales están en desarrollo, la familia manifestó que lograron confirmar la identidad de los restos de manera preliminar debido a rasgos biológicos específicos. «Nosotros encontramos el cráneo y lo reconocemos por sus dientes, además de las pertenencias que fuimos a reconocer con mi hermano más grande», afirmó.

Una de las principales críticas de los allegados radica en la absoluta falta de comunicación oficial. La madre del joven se enteró del hallazgo a través de terceros, y el reconocimiento de las pertenencias solo pudo gestionarse tras la presentación de un escrito formal por parte de la abogada de la querella. «Nunca la policía ni la fiscalía nos avisó a nosotros. Todo se hizo por petición de la abogada», recordó Marisa.

El misterio del teléfono y la «camioneta blanca»

El caso suma elementos que robustecen la hipótesis de la complicidad policial. Al ser consultada sobre los elementos tecnológicos de Nelson, su hermana reveló una grave irregularidad respecto al teléfono celular de la víctima, el cual estuvo retenido de manera ilegal.

«Supuestamente la Comisaría Séptima lo tenía en sus manos y después, cuando se investiga esto, siempre a mi mamá le ocultaron… siempre esto. Mi mamá desde un principio dijo esto y cuando entra la abogada al caso, ahí recién aparece el celular y en manos de un policía que lo tenía en su casa. Un policía lo tenía en su casa. Sí», relató.

De esta manera, la familia confirmó la peor de las sospechas al descubrir que, en medio de la desesperada búsqueda de Nelson, un policía tenía en su poder el teléfono, un elemento clave para la causa que permaneció oculto en un domicilio particular.

A este panorama se suman los testimonios de vecinos y allegados que aseguran haber visto el momento en que el joven fue interceptado antes de su desaparición. Las versiones de la zona coinciden en que Nelson fue subido a una camioneta blanca. Aunque circulan sospechas que vinculan el vehículo a divisiones especiales como la policía de consumos problemáticos (antidrogas), la familia remarcó que «nunca hubo un informe oficial» que clarifique esta línea investigativa.

Ante la falta de respuestas institucionales y la confirmación de que aún quedan decenas de restos óseos sin localizar en el amplio predio de la avenida Soberanía, la familia Gusak aseguró que no abandonará el terreno: «Vamos a seguir buscando», concluyeron.

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Javier Martinez Intendente

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