Los datos oficiales del INDEC correspondientes al primer semestre de este año reflejan un fuerte impacto social en el principal aglomerado urbano del Chaco: la pobreza alcanzó al 48,6% de la población y afectó a unas 209 mil personas.

La situación social del Gran Resistencia quedó plasmada en las cifras difundidas por el Instituto Nacional de Estadística y Censos (INDEC). Según el informe oficial, el 48,6% de las personas que viven en el aglomerado se encuentran debajo de la línea de pobreza, lo que representa aproximadamente a 209.000 habitantes.
Este indicador implica que prácticamente una de cada dos personas en el aglomerado urbano no cuenta con los ingresos suficientes para adquirir el valor de la Canasta Básica Total (CBT).
Más de 55 mil hogares pobres
La problemática también se evidencia al analizar la estructura de los hogares. El organismo estadístico determinó que el 40,3% de los hogares del Gran Resistencia está por debajo de la línea de pobreza, un universo que abarca a unas 55.000 familias.
Las cifras exponen la magnitud de las dificultades económicas que atraviesan los hogares en la región, ubicando a la zona entre los conglomerados con mayores índices de vulnerabilidad social del país.
¿Qué pasa con la indigencia?
En cuanto al sector más crítico de la pirámide social, el informe detalla que el 14,2% de los hogares y el 17,3% de las personas se encuentran por debajo de la línea de indigencia. Esto se traduce en aproximadamente 19.000 hogares y 74.000 personas cuyos ingresos ni siquiera alcanzan para cubrir los requerimientos alimentarios básicos de la Canasta Básica Alimentaria (CBA).
Al respecto, el informe técnico del INDEC incluye una salvedad metodológica: las estimaciones de indigencia para el aglomerado presentan coeficientes de variación ubicados entre el 16% y el 25%, por lo que se recomienda interpretar dichos valores específicos con prudencia debido a su margen de precisión estadística.
No obstante las aclaraciones técnicas, los números globales confirman un escenario social de extrema complejidad en el Gran Resistencia, donde la contención de la pobreza y la indigencia continúan siendo los principales desafíos urgentes de la región.