A más de 80 días de la desaparición de Axel Alejandro González, su madre, María Gómez, volvió a reclamar justicia y sostuvo que el joven no desapareció accidentalmente, sino que “fue planificado”. La causa continúa bajo investigación de Gendarmería y suma nuevos testimonios, un mensaje anónimo y cuestionamientos sobre los primeros días de la pesquisa.

A más de 80 días de la desaparición de Axel Alejandro González, su familia continúa reclamando respuestas. El joven, de 22 años, fue visto por última vez el 17 de mayo, cuando salió de su domicilio del barrio Takay de Puerto Tirol, en el área metropolitana de Resistencia.
Según la reconstrucción inicial, Axel se dirigía hacia la vivienda de su expareja. Al no regresar ni responder los mensajes, su familia realizó la denuncia y se puso en marcha un operativo de búsqueda en distintos sectores de la zona.
Con el paso de las semanas, la investigación sumó distintas hipótesis y también cuestionamientos por el accionar de los primeros agentes que intervinieron en el caso.
“La desaparición fue planificada”
En las últimas horas, la madre de Axel, María Gómez, difundió un video en redes sociales en el que renovó su pedido de justicia y aseguró que está convencida de que la desaparición de su hijo “fue planificada”.
La mujer apuntó contra personas del entorno del joven y reclamó que quienes tengan información sobre lo ocurrido se presenten ante la Justicia.
También mencionó a la expareja de Axel y a su exsuegro, conocido como “Cuno”, y pidió que quienes estuvieron relacionados con el joven “empiecen a hablar”.
Gómez además manifestó sospechas sobre una posible participación de personas vinculadas al narcotráfico y de integrantes de la Policía. Estas afirmaciones corresponden a su planteo y deberán ser corroboradas o descartadas por la investigación judicial.
“Mi hijo tiene que aparecer”, sostuvo la mujer, quien aseguró que continuará reclamando hasta conocer qué ocurrió.
Un mensaje anónimo que volvió a poner el foco sobre la Policía
La investigación tomó otro giro durante la feria judicial, cuando una persona anónima dejó un sobre en la Defensoría Oficial N° 12 de Resistencia.
El material fue encontrado el 28 de julio y contenía recortes periodísticos sobre el caso y una nota dirigida al “juez”, confeccionada con letras recortadas de diarios y revistas.
Según trascendió, el escrito aportaba una versión según la cual Axel habría sido arrojado a un horno de ladrillos y mencionaba una presunta colaboración de efectivos policiales.
La defensora oficial María Celeste Ojeda dio intervención al Equipo Fiscal N° 1, que ordenó el secuestro del material para determinar su origen y analizar si la información puede aportar elementos concretos a la causa.
El contenido del escrito, por sí solo, no constituye una prueba de que los hechos hayan ocurrido de esa manera y deberá ser sometido a las correspondientes medidas de verificación.
Qué dijo el abogado de los policías investigados
A partir del contenido del escrito anónimo, el abogado Hernán Cordón, defensor de uno de los policías investigados, explicó que consultó con uno de sus defendidos, quien se desempeñaba como llavero de la comisaría, para conocer las características de las celdas.
Según explicó el abogado en declaraciones a Libertad Digital, desde el interior de los calabozos sería prácticamente imposible observar lo que sucede en el exterior.
“La celda no tiene ni siquiera ventiluz. Es un lugar cerrado, con un techo de rejas y una cámara de seguridad. Se pueden escuchar cosas, pero no se puede ver”, afirmó.
Sin embargo, Cordón reconoció que dos personas que estuvieron detenidas entre el 16 y el 27 de mayo declararon ante la Fiscalía y que una de ellas aseguró que la cámara ubicada dentro de la celda se encontraba encendida.
Ese testimonio deberá ser contrastado con otros elementos de la investigación, entre ellos los registros de las cámaras, declaraciones y demás pericias que permitan establecer qué ocurrió durante esos días.
Gendarmería quedó a cargo de la investigación
En medio de los cuestionamientos sobre los primeros días de búsqueda, la Policía del Chaco fue apartada de las tareas investigativas y las diligencias quedaron bajo responsabilidad de Gendarmería Nacional.
La medida busca garantizar una investigación independiente respecto de los efectivos que fueron señalados o cuestionados en el marco de la causa.
Mientras tanto, la Justicia resolvió extender por dos meses más la investigación fiscal, por lo que continuarán las medidas destinadas a reconstruir los últimos movimientos de Axel y determinar qué ocurrió después de su desaparición.
Hay personas imputadas
En el expediente permanecen detenidos e imputados por amenazas la expareja de Axel, L.G.; su exsuegro R.G., conocido como “Cuno”; y su excuñado S.G., alias “Cunito”.
Además, A.I. y L.S. están imputados por presunto encubrimiento.
Todos continúan sometidos al proceso judicial y ninguno cuenta con una condena firme.
El pedido desesperado de su madre a Zdero
Semanas atrás, María Gómez había protagonizado otro momento de fuerte impacto cuando interceptó al gobernador Leandro Zdero durante un acto oficial.
Entre lágrimas, la mujer le pidió ayuda para encontrar a su hijo y le reclamó al mandatario que el Estado provincial profundizara su colaboración con la investigación.
“Voté por usted, por favor ayúdeme. Es demasiada la desesperación. Hoy Axel cumple 22 años y yo no lo tengo”, le manifestó.
El gobernador detuvo la caravana, descendió del vehículo y se acercó a la madre del joven, a quien aseguró que el Gobierno continuaría colaborando con la investigación.
Una causa que sigue sin respuestas
A más de 80 días de la desaparición, el caso Axel González continúa sin una respuesta definitiva sobre su paradero.
La causa acumula testimonios, versiones contrapuestas, un mensaje anónimo y medidas judiciales que buscan determinar si existe alguna relación entre las distintas hipótesis planteadas.
Para la familia, la principal prioridad sigue siendo encontrar a Axel y establecer qué ocurrió. Mientras tanto, la Justicia deberá determinar qué elementos tienen sustento y cuáles corresponden a versiones que todavía no fueron comprobadas.