El embajador argentino en Brasil, Daniel Raimondi, volvió este domingo a Buenos Aires en medio de la escalada diplomática entre los gobiernos de Javier Milei y Luiz Inácio Lula da Silva. El diplomático mantendrá una reunión con el canciller Pablo Quirno para definir los próximos pasos de la relación bilateral.

El embajador argentino en Brasil, Daniel Raimondi, regresó este domingo a Buenos Aires luego de dejar la sede diplomática en Brasilia, en medio de la crisis que atraviesa el vínculo entre Argentina y Brasil.
Tras su llegada, el representante argentino tiene prevista una reunión con el canciller Pablo Quirno en el Palacio San Martín, donde analizarán el escenario diplomático actual y las medidas que tomará el Gobierno frente al deterioro de la relación con el principal socio comercial del país.
El encuentro buscará evaluar el estado de los canales de diálogo entre ambas naciones y el impacto que puede tener la tensión política en la agenda común dentro del Mercosur.
Un conflicto que escaló entre Milei y Lula
La decisión de convocar al embajador argentino se produce luego de que Brasil redujera el nivel de representación diplomática con Argentina, retirando a su embajador en Buenos Aires y dejando la relación bajo la figura de encargados de negocios.
El conflicto se profundizó tras los cruces públicos entre Javier Milei y Luiz Inácio Lula da Silva, luego de declaraciones del presidente argentino contra su par brasileño que generaron una fuerte reacción del gobierno de Brasil.
Desde la Cancillería argentina señalaron que buscarán mantener abiertos los canales de comunicación, aunque reconocieron que la relación atraviesa una etapa de mayor tensión política y menor contacto institucional.
El futuro del vínculo bilateral
Brasil es uno de los principales socios económicos de Argentina, por lo que el conflicto genera preocupación en sectores empresariales y diplomáticos de ambos países.
La reunión entre Raimondi y Quirno será clave para conocer si la estrategia oficial apunta a reducir la tensión y recomponer el diálogo o si continuará el enfrentamiento político con el gobierno de Lula da Silva.