Una radiografía de la gestión local que no da respiro. Mientras el gobernador languidece en los puestos de abajo, el intendente de la capital se anota en el fondo absoluto del ranking federal.

El termómetro de la opinión pública volvió a marcar fiebre roja para el oficialismo provincial chaqueño. Según el último relevamiento federal de la consultora CB Global Data correspondiente a julio de 2026, la administración de Leandro Zdero y la gestión municipal de Resistencia a cargo de Roy Nikisch sufren un duro revés en la consideración popular, consolidando una tendencia de malestar que golpea de lleno a la alianza gobernante en el NEA.
Zdero, a los tumbos en el fondo de la tabla
El gobernador Leandro Zdero se ubica en el puesto 16 del ranking interprovincial de mandatarios, registrando una imagen positiva del 47,2% frente a un 48,2% de imagen negativa (y un 4,6% de indecisos).

Aunque el mandatario provincial mejoró levemente respecto al mes anterior —cuando ostentaba un 45,8% de aprobación—, los números finos del desglose muestran un escenario de profunda polarización y descontento social:
- Muy buena: 20,1%
- Buena: 27,1%
- Mala: 24,5%
- Muy mala: 23,7%
Con casi la mitad de los chaqueños desaprobando su conducción, el titular del Ejecutivo provincial transita la franja baja de un mapa federal donde los extremos de gestión continúan pagando el costo de las tensiones económicas y sociales.
Resistencia: el sótano de la Argentina municipal
Si el panorama provincial es cuesta arriba, la situación en la capital chaqueña es directamente dramática. Roy Nikisch, intendente de Resistencia, se consagró en este mes de julio como el intendente peor valorado de todo el país, ocupando el puesto 24 de la tabla federal de jefes comunales.
El jefe comunal capitalino apenas alcanza una imagen positiva del 32,5%, mientras que su imagen negativa trepa a un lapidario 64,0% (con un 3,5% que no precisa). El desglose interno de la encuesta realizada entre el 1 y el 4 de julio de 2026 sobre 429 casos efectivos deja en evidencia el colapso de la confianza vecinal:

- Muy buena: 14,1%
- Buena: 18,4%
- Mala: 27,2%
- Muy mala: 36,8%
De este modo, Resistencia se convierte en el epicentro nacional del descontento con la gestión urbana, superando en rechazo a distritos tradicionalmente complejos como La Plata (Julio Alak, con 33,3%) o La Rioja Capital (Armando Molina, con 32,8%).
Un combo letal para el oficialismo
La postal que arroja el informe de julio es una luz amarilla —o roja encendida— para la estrategia política local. Con un gobernador estancado en la mitad inferior de la tabla y un intendente capitalino anclado firmemente en el último puesto nacional, la gestión territorial de la provincia norteña exhibe síntomas de desgaste acelerado ante una ciudadanía que, mes a mes, castiga con dureza en las urnas de la opinión pública el rumbo de la gestión cotidiana.