El Gobierno del Chaco oficializó la cesantía del oficial ayudante Job Emanuel Iturri, el policía que en abril protagonizó un violento episodio dentro de la Comisaría de Colonias Unidas, donde hirió de un disparo a un compañero mientras se encontraba, según la investigación, bajo los efectos del alcohol y las drogas.

La medida quedó plasmada en el Decreto N.º 1804/2026, firmado por el gobernador Leandro Zdero, el ministro de Seguridad Hugo Matkovich y el secretario General de la Gobernación, Julio Ferro. Sin embargo, la decisión no es definitiva: el propio Ejecutivo dejó abierta la posibilidad de una sanción aún más dura si la Justicia lo condena.
El hecho ocurrió el 28 de abril, cuando Iturri, que cumplía funciones como oficial de servicio, comenzó a disparar dentro de la dependencia policial. Uno de los proyectiles impactó en el brazo izquierdo del agente Lucas Joel Gómez, quien debió ser trasladado de urgencia para recibir asistencia médica.
Las pericias posteriores complicaron aún más la situación del efectivo. El examen toxicológico confirmó consumo de estupefacientes y el test de alcoholemia registró 1,06 gramos de alcohol por litro de sangre, un nivel ampliamente superior al permitido para cualquier integrante de una fuerza de seguridad.
Aunque el decreto evita hacer referencia al contexto personal del episodio, las primeras investigaciones y versiones conocidas en aquel momento indicaban que el ataque habría sido desencadenado por un conflicto sentimental, luego de que Iturri sospechara de una relación entre su pareja y el policía que terminó herido.
En paralelo, la Fiscalía de Investigación Penal N.º 2 de General San Martín mantiene abierta la causa judicial en la que el oficial permanece detenido e imputado por abuso de armas en concurso ideal con lesiones leves agravadas, debido a que el hecho fue cometido abusando de su condición de integrante de la Policía del Chaco.
La investigación administrativa también fue contundente. El sumario determinó que el efectivo incurrió en múltiples faltas gravísimas previstas en el Reglamento Disciplinario de la fuerza, entre ellas «Ebriedad Calificada y Sustancias Psicoactivas», «Contra el Honor Policial» e «Infidelidad en el Servicio».
Durante todo el proceso interno, Iturri fue notificado de los cargos, pero optó por no declarar, no presentó descargo y tampoco ofreció pruebas en su defensa.
Pese a la contundencia de los elementos reunidos, el Gobierno resolvió aplicar una cesantía provisoria. La decisión responde a un criterio de la Asesoría General de Gobierno, que consideró que la sanción definitiva dependerá del resultado de la causa penal.
Por ese motivo, el decreto ordena realizar un seguimiento permanente del expediente judicial. Si la Justicia dicta una condena firme, el Ejecutivo provincial anticipó que avanzará con la exoneración, la máxima sanción disciplinaria prevista para un integrante de la fuerza, que implica su expulsión definitiva de la Policía del Chaco.