El Consejo del Partido Justicialista de la provincia de Buenos Aires acordó convocar al Congreso partidario, que será presidido por Máximo Kirchner. El comunicado reclamó por la libertad de Cristina Kirchner, cuestionó al gobierno de Javier Milei y anunció la creación de una mesa de diálogo social y productivo.

El gobernador Axel Kicillof encabezó este miércoles en La Plata una reunión del Consejo del Partido Justicialista bonaerense, que resolvió convocar al Congreso partidario para el próximo 21 de noviembre, a las 10. En ese encuentro, Máximo Kirchner será designado presidente de ese órgano, de acuerdo con el entendimiento alcanzado entre ambos dirigentes.

La reunión se desarrolló en un clima de relativa tranquilidad, pese a las diferencias que atraviesan al peronismo provincial. El acuerdo terminó de tomar forma durante una cumbre entre Kicillof y Kirchner realizada el martes en la Gobernación, donde definieron los detalles de la convocatoria.

A principios de año, cuando se acordó que Kicillof reemplazaría a Kirchner al frente del PJ bonaerense, también se había establecido que el diputado nacional presidiría el Congreso partidario. Sin embargo, las tensiones internas habían puesto en duda la continuidad de ese entendimiento.

El reclamo por Cristina Kirchner y las críticas a Milei

Uno de los puntos centrales del comunicado difundido tras la reunión fue el reclamo por la situación judicial de la expresidenta Cristina Fernández de Kirchner. Los consejeros manifestaron su preocupación por lo que definieron como una persecución contra el campo nacional y popular y reclamaron por su inocencia, libertad y pleno ejercicio de sus derechos civiles y políticos.

El texto sostuvo que la titular del PJ nacional permanece detenida desde hace más de 500 días y afirmó que el peronismo bonaerense asume como propia la tarea de reclamar por sus derechos.

Además, el Consejo cuestionó el modelo económico del presidente Javier Milei y su impacto en los hogares. También respaldó el reclamo del gobierno provincial por los fondos que, según la administración bonaerense, la Nación adeuda a la provincia y que ascienden a 31 billones de pesos.

Una mesa de diálogo con distintos sectores

Entre las resoluciones del encuentro también se acordó crear una mesa de diálogo social y productivo, con participación de representantes de la industria, el campo y los sindicatos.

Al finalizar la reunión, Kicillof sostuvo que, más allá de las diferencias internas, existe coincidencia sobre la necesidad de construir una respuesta política y social.

“Hay una claridad de todos los sectores, más allá de las diferencias, que hay que dar una respuesta a nuestro pueblo, a la Provincia y a la Nación para generar una alternativa”, expresó el gobernador.

El intendente de Carmen de Areco, Iván Villagrán, había llevado al encuentro el planteo del sector cristinista para que el PJ fijara una posición explícita sobre la detención de la expresidenta. Desde el entorno de Kicillof señalaron que esa postura ya estaba contemplada en la posición partidaria.

La reelección indefinida volvió a generar diferencias

Aunque el tema no formó parte formal del temario del Consejo, la posibilidad de habilitar nuevamente la reelección indefinida de los intendentes bonaerenses volvió a atravesar la discusión interna.

Durante los últimos días, el intendente de Ensenada, Mario Secco, había cuestionado con dureza al Frente Renovador de Sergio Massa por su rechazo a modificar la legislación que limita las reelecciones. Este miércoles, el massismo ratificó su postura mediante un comunicado titulado “La alternancia fortalece la democracia: no a las reelecciones indefinidas en PBA”.

El documento, firmado por el presidente del Frente Renovador bonaerense, Rubén Eslaiman, definió el rechazo como una posición histórica del espacio y recordó su respaldo a la ley que estableció los límites durante la gestión de María Eugenia Vidal.

La discusión afecta a 82 de los 135 municipios bonaerenses, cuyos intendentes no podrían competir por un nuevo mandato en 2027. De ese grupo, 53 jefes comunales pertenecen al peronismo.

A la salida de la sede partidaria, Kicillof volvió a expresar su respaldo a la posibilidad de modificar la norma y pidió que la Legislatura trate el proyecto.

“Yo espero que prospere”, afirmó. También defendió la continuidad de los intendentes al señalar que, a su entender, la cercanía con los vecinos permite evaluar directamente sus gestiones.

Con el rechazo del massismo y las diferencias que también mantiene La Cámpora, el oficialismo provincial enfrenta dificultades para reunir los votos necesarios. Así, la discusión por las reelecciones permanece abierta y podría volver a tensar la relación entre los distintos sectores del peronismo bonaerense.