El equipo de Eduardo Coudet cayó 1-0 ante Tigre y profundizó una crisis que ya preocupa a todo Núñez. River perdió los primeros cuatro partidos del campeonato sin marcar goles y atraviesa una de sus peores rachas en el profesionalismo.

La crisis futbolística de River sumó un nuevo capítulo tras la derrota por 1-0 frente a Tigre en Victoria. El resultado dejó al equipo de Eduardo Coudet en el último lugar de la Zona B del Torneo Clausura y con un registro negativo que encendió todas las alarmas.
El Millonario perdió los primeros cuatro encuentros del campeonato y, por primera vez en la era profesional, comenzó un torneo con cuatro derrotas consecutivas sin convertir goles.
La racha negativa incluye las caídas ante Barracas Central, Gimnasia, Rosario Central y Tigre. Con cero puntos y sin goles a favor, River es el único equipo de la competencia que todavía no pudo sumar.
Además, el conjunto de Núñez acumuló su sexta derrota consecutiva en torneos organizados por AFA, una marca que no se repetía desde hacía más de cuatro décadas.
Una racha histórica que preocupa
La última vez que River había sufrido una seguidilla similar había sido en 1982, cuando perdió cinco partidos consecutivos entre Copa Libertadores y campeonato local.
Ahora, la caída ante Tigre extendió una crisis que comenzó con la derrota frente a Belgrano en la final del Apertura, continuó con la eliminación ante Aldosivi por Copa Argentina y se profundizó con los cuatro tropiezos en el Clausura.
Coudet quedó en el centro de las críticas
El mal momento deportivo volvió a poner bajo la lupa a Eduardo Coudet. Tras la derrota ante Tigre, el entrenador aseguró que seguirá al frente del equipo, aunque dejó abierta la posibilidad de tomar una decisión si los resultados no aparecen.
La serie por Copa Sudamericana ante Independiente Santa Fe aparece como un desafío clave para el futuro del técnico y para un River que necesita reaccionar rápidamente para evitar que la crisis siga creciendo.
Con una racha inédita y un equipo que todavía no encontró respuestas dentro de la cancha, River atraviesa uno de los momentos más delicados de los últimos años. La próxima presentación será una prueba decisiva para intentar cambiar el rumbo.