
El Gobierno de Javier Milei logró evitar otro frente de crisis política en el Congreso gracias al respaldo de diputados aliados y dialoguistas que no dieron quórum para tratar la interpelación y la moción de censura contra el jefe de Gabinete, Manuel Adorni, investigado por presunto enriquecimiento ilícito.
Entre quienes quedaron apuntados por “blindar” al funcionario aparecen cuatro diputados nacionales por el Chaco: los libertarios Carlos Daniel García y Mercedes Goitia, junto a los radicales Guillermo Agüero y Gerardo Cipolini.
La sesión impulsada por la oposición buscaba emplazar comisiones para avanzar en el tratamiento de pedidos de explicaciones contra Adorni, cuya situación política se agravó tras las denuncias y las inconsistencias detectadas en torno al crecimiento de su patrimonio.
Sin embargo, el oficialismo consiguió bloquear el debate gracias a la ausencia coordinada de legisladores de La Libertad Avanza, sectores del PRO, la UCR y espacios provinciales aliados.
El rol de los chaqueños
Los cuatro diputados nacionales del Chaco optaron por no bajar al recinto y quedaron dentro de la nómina de legisladores que permitieron frustrar la sesión.
La postura generó cuestionamientos desde sectores opositores, que acusaron a parte de la dirigencia radical y libertaria de garantizar impunidad política al Gobierno nacional en medio de un escándalo institucional creciente.
En particular, la ausencia de Cipolini y Agüero volvió a exponer el alineamiento de sectores de la UCR chaqueña con la Casa Rosada, pese a las tensiones internas y las críticas públicas que algunos dirigentes radicales mantienen contra Milei.
Un Congreso paralizado y una crisis que sigue creciendo
Media hora después del horario previsto, la Cámara confirmó que no se alcanzaba el quórum necesario y la sesión cayó formalmente.
El fracaso parlamentario fue celebrado por el oficialismo, que logró evitar una foto incómoda para Adorni en medio de las investigaciones judiciales y el desgaste político que atraviesa el Gobierno.
Mientras tanto, la oposición denunció un nuevo “pacto de protección” para impedir que el jefe de Gabinete dé explicaciones públicas sobre el origen y evolución de su patrimonio.
El episodio volvió a dejar expuesta la fragilidad institucional del Congreso y el rol clave que juegan los bloques aliados para sostener políticamente al oficialismo en votaciones sensibles.