
El senador nacional por Chaco, Jorge Capitanich, cuestionó duramente el proyecto de reforma laboral que se debate en el Congreso, al que calificó como “una violación flagrante del artículo 14 bis de la Constitución Nacional” y un intento de “destruir los derechos históricos de los trabajadores”.
En diálogo con AM 530, el legislador señaló cinco ejes principales de su oposición: derechos individuales y colectivos del trabajador, organización de la justicia laboral, régimen de regularización laboral y la reforma tributaria encubierta que acompaña la iniciativa. “Si tenés que analizar este proyecto de ley, verdaderamente es una afrenta contra el pueblo trabajador y debe ser rechazado in límine”, afirmó Capitanich, trazando un paralelo histórico con medidas de la última dictadura militar, que suprimieron derechos sindicales y el fuero laboral.
Principios laborales en riesgo
Capitanich advirtió que el proyecto elimina principios fundamentales como in dubio pro operario y la justicia social, mientras plantea que “el trabajo es una relación de intercambio”, contradiciendo los lineamientos de la Organización Internacional del Trabajo, que sostiene que “el trabajo no es una mercancía”.
Entre los cambios concretos, señaló que se modifican los cálculos indemnizatorios, excluyendo del monto conceptos como el aguinaldo y otras remuneraciones no habituales, reduciendo así la indemnización plena prevista en la legislación actual.
Reforma tributaria y rol de las provincias
El senador también criticó los aspectos tributarios del proyecto, que considera una transferencia de riqueza del Estado a privados, con beneficios como reducción del IVA para ciertos servicios, amortizaciones aceleradas en Ganancias y eliminación de impuestos suntuarios. Además, cuestionó la intervención de los gobernadores: “El entreguismo más absoluto de muchos gobernadores es verdaderamente vergonzoso”, afirmó, al señalar que se desfinanciaría a provincias y municipios mediante mecanismos como el Fondo de Asistencia Laboral (FAL).
Impacto sobre sindicatos y obras sociales
Capitanich advirtió que la reforma busca atomizar la representación sindical, eliminar la ultraactividad de los convenios colectivos, establecer la voluntariedad en los aportes sindicales y dar prioridad a los convenios de empresa por sobre los de actividad. También señaló que se reduciría el financiamiento de las obras sociales del 6% al 5%, generando un colapso de los servicios en medio de la caída de salarios y la precarización laboral.
Conclusión: “Un juego a múltiples bandas”
El senador sintetizó su crítica: “Este es un juego a múltiples bandas. Destroza a los sindicatos, a las asociaciones gremiales empresarias representativas, pulveriza los derechos del trabajador y debilita las finanzas públicas de 2300 municipios y 23 jurisdicciones provinciales. Si querían generar concentración del ingreso y destruir derechos, esta ley es perfecta”, concluyó.