Cruzó el Océano Atlántico para escapar del ruido de los guardapolvos. Mientras el conflicto docente escala en cada rincón de la provincia, el gobernador Leandro Zdero aterrizó en Luxemburgo. Con la «carpetita» de proyectos bajo el brazo y una agenda de «primer mundo», el mandatario busca financiamiento en el Banco Europeo de Inversiones, poniendo un océano de distancia entre su gestión y las necesidades urgentes de los chaqueños.

No hay bache en la Ruta 16 ni reclamo salarial en la Plaza 25 de Mayo que se escuche en los lujosos despachos de Luxemburgo. En un movimiento que muchos sectores califican como una «huida diplomática», Leandro Zdero eligió el corazón financiero de Europa para hablar de futuro, mientras el presente del Chaco se cae a pedazos por la falta de respuestas al sector público.

El «vuelo» de la desconexión
Resulta paradójico —y para muchos, ofensivo— que el gobernador se encuentre al otro lado del mundo analizando «etapas de desembolso» y «créditos blandos» con la banca europea, cuando en su propia tierra no puede garantizar un sueldo que cubra la canasta básica. La distancia no es solo geográfica; es política y humana.
- En el Chaco: Escuelas con techos que ceden, hospitales con falta de insumos y una masa docente que ya no aguanta más promesas.
- Al otro lado del océano: Zdero posa con funcionarios internacionales, lejos de la presión de los gremios y la mirada de quienes lo votaron para que gestione la crisis, no para que la mire por Zoom desde el viejo continente.
¿Inversión estratégica o marketing de exportación?
El oficialismo se apura a decir que el viaje «fue por invitación» y que no hubo gastos provinciales. Pero el tiempo de un gobernador es el recurso más caro que tiene un pueblo, y el de Zdero hoy se gasta en fotos protocolares a miles de kilómetros.
Ir con la «carpetita» a buscar inversiones al Banco Europeo de Inversiones (BEI) es un ejercicio de marketing que choca de frente con la realidad: ningún financiamiento internacional va a salvar a una provincia si su base social y educativa está en conflicto permanente.
Zdero eligió la comodidad de Luxemburgo para no dar la cara en Resistencia. Mientras él analiza herramientas de «cooperación internacional» en el primer mundo, los docentes chaqueños cuentan los centavos para llegar a la próxima semana. El gobernador podrá cruzar el Atlántico, pero al regresar, el fuego del descontento lo estará esperando en la misma orilla donde lo dejó.