A partir de mañana jueves, la UTA inicia un paro por tiempo indeterminado. Los choferes denuncian que la postergación sistemática de sus salarios llegó a un punto de quiebre.

El sistema de transporte público del Gran Resistencia vuelve a entrar en zona de colapso. Lo que comenzó como una serie de reclamos administrativos escaló en las últimas horas a una medida de fuerza drástica: la Unión Tranviarios Automotor (UTA) Chaco confirmó que, desde el primer servicio de este jueves 26 de febrero, no habrá colectivos en las calles.
Un escenario de incertidumbre
El trasfondo de la medida es calificado por los propios trabajadores como «insostenible». Según el gremio, las empresas no han cumplido con el pago de casi el 50% de los salarios de enero ni con la tercera cuota del aguinaldo.
Para el sector, el problema no es solo la cifra adeudada, sino la postergación reiterada de los plazos. La falta de certezas y el constante movimiento de las fechas de pago han agotado la paciencia de los choferes, quienes exigen previsibilidad mínima para cubrir sus necesidades básicas.
«No pagaron a los choferes, por lo cual se convoca a un paro a partir de este jueves hasta que se realice el pago acordado», sentenció Raúl Abraham, secretario general de la UTA.
El impacto en la calle
La medida de fuerza se sentirá con fuerza desde mañana. Al ser por tiempo indeterminado, la ciudad enfrenta un escenario de parálisis en el transporte que afecta directamente a:
- Comercio y administración pública: Miles de empleados deberán buscar alternativas costosas (como remises o plataformas) para no perder el presentismo.
- Usuarios en general: Que ven cómo su rutina diaria queda sujeta a la resolución de un conflicto financiero entre empresas y trabajadores.
¿Hay una salida cercana?
La dirigencia gremial dejó en claro que la llave para destrabar el conflicto está en el depósito de los fondos. «Si no pagan el jueves, la medida seguirá el viernes y así sucesivamente», advirtió Abraham. No obstante, se mantiene una mínima luz de esperanza: si mañana apareciera una propuesta concreta o un pago parcial, el sindicato está dispuesto a sentarse a dialogar para evaluar el levantamiento de la medida.