La Confederación General del Trabajo (CGT) se movilizará este lunes a la Plaza Lavalle para acompañar la presentación judicial con la que buscará frenar la aplicación de la reforma laboral aprobada por el Congreso. La concentración está prevista para las 11, horario en el que los abogados de la central obrera presentarán un amparo para intentar impedir que la norma entre en vigencia o, en su defecto, para que se declaren inconstitucionales algunos artículos.

Desde la conducción sindical sostienen que la ley vulnera el principio de progresividad de los derechos laborales, uno de los pilares del derecho del trabajo, que establece que los derechos reconocidos no pueden ser recortados sino ampliados.
Entre los puntos cuestionados figuran varios artículos: el 98, que amplía las actividades consideradas esenciales y obliga a garantizar entre el 50% y el 75% de prestación durante huelgas; el 133, que limita asambleas en ámbitos laborales; el 134, que tipifica como “infracciones muy graves” los bloqueos a empresas; y el 141, 142 y 143, que habilitan acciones judiciales por “prácticas desleales” vinculadas a medidas gremiales.
El dirigente Jorge Sola afirmó días atrás que la Justicia debe intervenir cuando el Congreso sanciona normas que —según la central— contradicen la Constitución. Hasta el cierre de la jornada previa a la movilización, la organización aún evaluaba si la presentación se realizará en el fuero laboral o en el contencioso administrativo.
La decisión de acudir a los tribunales fue adoptada la semana pasada, cuando la central optó por priorizar la vía judicial en lugar de sumarse al paro y la protesta frente al Congreso impulsados por sectores sindicales más combativos durante el debate legislativo.
Con esta estrategia, la CGT busca abrir un frente legal que complemente la presión sindical y política contra la reforma, en un escenario de creciente tensión entre el Gobierno y el movimiento obrero organizado.