Casta en las nubes: Adorni se autorizó a sí mismo un viaje de lujo con su esposa y estalla el escándalo

El Jefe de Gabinete, que hace diez días firmó un decreto de «austeridad», subió a su mujer al avión presidencial para ir a Nueva York. Denuncias penales, inconsistencias patrimoniales y un hotel de 6.500 dólares la noche en la Quinta Avenida.

La narrativa del ajuste para «la casta» se terminó de estrellar contra la pista del aeropuerto de Teterboro, en Nueva Jersey. Manuel Adorni, el hombre que cada mañana alecciona a los argentinos sobre la falta de plata y la necesidad de sacrificios, decidió que el «esfuerzo» no aplica para su núcleo familiar. En un movimiento que combina cinismo y desparpajo, el Jefe de Gabinete se llevó a su esposa, Bettina Angeletti, a una gira oficial por Nueva York, rompiendo —en tiempo récord— las propias reglas que él mismo firmó.

Haz lo que yo digo, pero no lo que yo firmo

Hace apenas diez días, a través de la Decisión Administrativa 9/2026, Adorni se auto-asignó el poder de autorizar viajes al exterior bajo una consigna estricta: «un máximo de un funcionario por evento» para cuidar los recursos del Estado. Sin embargo, en la primera oportunidad, el exvocero utilizó la lapicera para autorizar el ascenso de su mujer al avión presidencial.

Cuando una foto de un medio comunitario los «pescó» juntos en la Gran Manzana, Adorni ensayó una defensa que lo hundió más: “Yo quería que mi mujer me acompañe porque vengo una semana a deslomarme acá”. Una confesión de parte que, para el abogado Gregorio Dalbón, es la prueba del delito: malversación de caudales públicos y abuso de autoridad.

Números que no cierran y olor a casta

La opulencia del viaje contrasta brutalmente con la realidad de un país con el 50% de pobreza. La pareja se hospeda en el exclusivo hotel «The Langham», en pleno Manhattan, donde las suites pueden costar hasta 6.500 dólares la noche y el champagne corre libre.

Pero lo más sospechoso es el «bolsillo» de Adorni. El funcionario afirmó que él pagó el pasaje de su esposa por 5.438 dólares. Según su última Declaración Jurada ante la Oficina Anticorrupción, Adorni tiene deudas con su madre y con una jubilada de 95 años. ¿Cómo paga un pasaje que representa el 20% de todo su patrimonio declarado? A esto se suma el dato de un viaje en jet privado a Punta del Este en Carnaval, que costó 10.000 dólares y del cual aún no explicó el origen de los fondos.

Fuego cruzado: Villarruel y Francos «le pegan en el piso»

El traspié de Adorni fue música para los oídos de sus enemigos internos. La vicepresidenta Victoria Villarruel, siempre lista para marcar la cancha, destiló veneno en redes sociales: “El ajuste lo paga la política, jaja”, ironizó compartiendo los videos del Jefe de Gabinete intentando explicar lo inexplicable.

Incluso Guillermo Francos, su antecesor, salió de su ostracismo para marcar distancia: “Yo viajé una sola vez en el avión presidencial”, lanzó, dejando a Adorni como el máximo exponente de los privilegios que el gobierno dice combatir.

La paja en el ojo ajeno

El archivo es implacable con el Jefe de Gabinete. En 2024, Adorni fustigaba a la gestión anterior por el uso de los aviones oficiales: “Cuando utilizás para beneficio personal cuestiones del Estado, estás abusando de tu posición de poder”, decía entonces. Hoy, con el traje de «casta» puesto, Adorni parece haber olvidado sus propias lecciones de moralidad liberal.

Mientras el bloque de Unión por la Patria prepara el pedido de interpelación en Diputados, el «domador de reposeras» devenido en Jefe de Gabinete deberá explicar ante la Justicia por qué los caprichos familiares de su esposa deben ser financiados, directa o indirectamente, por el Estado que él mismo se encarga de desguazar día tras día.

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