
De las canchas de educación física a la vicepresidencia del Instituto del Deporte Chaqueño, y de ahí al centro de un escándalo por ostentación. El decreto de Leandro Zdero que lo puso en el cargo y los hilos familiares que lo conectan con el poder provincial.
Por Redacción TV LOCAL
En la política chaqueña, los gestos suelen decir más que los discursos de campaña. Mientras el gobernador Leandro Zdero insiste en que «no hay plata» y aplica una receta de ajuste sobre los salarios estatales, uno de sus funcionarios de confianza parece transitar una realidad paralela, con tracción integral y olor a nuevo.
Gabriel Pellegrini, un profesor de educación física cuya trayectoria hasta hace poco era estrictamente técnica, saltó a la escena pública no por un logro deportivo, sino por una imagen que se viralizó en las últimas horas: el funcionario al volante de una flamante Volkswagen Amarok 0 kilómetro. El vehículo, un objeto de deseo cuyo valor de mercado supera los 66 millones de pesos, se ha convertido en el símbolo de una contradicción que el oficialismo no logra explicar.
La firma del privilegio
Pellegrini llegó a la estructura del Estado de la mano del Decreto N° 61/2023. El documento, fechado el 12 de diciembre de 2023, lleva la firma de Zdero y de la secretaria general de la Gobernación, Carolina Meiriño. En sus considerandos, el texto asegura que el «Prof. Gabriel Pellegrini reúne las condiciones de idoneidad necesarias» para ocupar la Vicepresidencia del Instituto del Deporte Chaqueño.
Sin embargo, en el Chaco de la «austeridad», la idoneidad parece medirse también en la capacidad de consumo. La designación, que fue retroactiva al 11 de diciembre apenas horas después de la asunción del nuevo mandato, lo colocó en un lugar estratégico de gestión que hoy queda bajo la lupa de la opinión pública.
Un apellido con peso en el gabinete
El ascenso de Pellegrini no parece ser un hecho aislado en el mapa del poder radical. Su linaje político es directo: es hijo de Abel Pellegrini, un hombre con historia en el andamiaje estatal que actualmente se desempeña como asesor de la ministra de Educación, Sofía Naidenoff.
Esta conexión familiar alimenta las sospechas de un esquema de privilegios cruzados. Mientras la cartera educativa enfrenta reclamos gremiales por el estado de las escuelas y los haberes docentes, el hijo de uno de sus principales asesores desfila en una camioneta que equivale a cientos de canastas básicas.
El silencio del «profe»
Hasta el momento, la transparencia prometida en los spots de campaña brilla por su ausencia. Pellegrini ha optado por el silencio, evitando aclarar si el vehículo fue adquirido con fondos propios difíciles de justificar con un sueldo de funcionario de rango medio o si existe otra explicación para semejante inversión en plena crisis.
La indignación en las redes sociales no es solo por el lujo, sino por el momento. En una provincia donde el deporte social mendiga presupuesto para pelotas y pecheras, el encargado de ejecutar esas políticas prefiere la comodidad del cuero y la tecnología alemana. Por ahora, para la gestión de Zdero, la Amarok de Pellegrini es un bache que no pueden esquivar con silencio.