La mentira tiene patas cortas, y el discurso de la «honestidad» de Leandro Zdero acaba de chocar de frente con la realidad. Mientras el gobierno provincial se llena la boca hablando del fin de los intermediarios y de una gestión de «cristal», la realidad en los barrios de Chaco cuenta una historia mucho más oscura: hambre, negocios turbios y mercadería oficial que termina en el mercado negro.

Escándalo en redes: Leche y azúcar oficial «a la venta»
En las últimas horas, un operativo policial en el barrio 100 Viviendas de Resistencia dejó al descubierto el fracaso del control estatal. Dos personas fueron demoradas tras ser detectadas ofreciendo en redes sociales productos que pertenecen exclusivamente al Ministerio de Desarrollo Humano, destinados a los sectores más vulnerables a través del programa Ñachec.
Lo que el gobierno de Zdero vende como un sistema blindado contra la corrupción resultó ser un colador. En el allanamiento, la Policía secuestró:

- Cajas de leche y packs de azúcar con el sello del Estado.
- Documentación clave que vincularía el desvío de estos fondos.
- Teléfonos celulares que serán peritados para determinar la ruta del negocio.
Los «honestos» y la realidad del barrio
El relato oficial de la UCR chaqueña prometía que, con la llegada de los «transparentes», se terminaba el clientelismo. Sin embargo, la causa caratulada preventivamente como presunto hurto pone la lupa sobre los propios mecanismos de entrega de la provincia.
¿A dónde va la comida de los chaqueños? Mientras los involucrados fueron notificados y siguen en libertad, la investigación intenta descifrar si estos son simples «perejiles» o si existe una red de connivencia dentro de las estructuras que Zdero dice haber saneado.
Un gobierno de marketing, un pueblo con hambre
El programa Ñachec nació con la promesa de «limpiar» la asistencia social, pero hoy parece ser el epicentro de un nuevo escándalo. La transparencia resultó ser otro slogan de campaña para ocultar una gestión que no puede controlar ni sus propios depósitos.
¿Quién cuida lo que es de todos? Por ahora, la respuesta de Zdero es el silencio, mientras la mercadería que debería estar en el plato de los chicos termina publicada en un grupo de compra-venta de Facebook. Otra mentira destapada.