Crisis por falta de agua genera filas, reclamos y suspensión de clases.

La crisis por la falta de agua potable en General San Martín volvió a escalar en las últimas horas y ya genera escenas de tensión entre vecinos que, desesperados, se acercan a la planta de SAMEEP en busca de provisión para sus hogares.
La postal es preocupante: largas filas, discusiones y empujones entre quienes intentan cargar agua. “En cualquier momento esto pasa a mayores”, advirtieron testigos, que describen un clima de creciente malestar social ante la falta de un servicio básico.
Según relataron vecinos, la situación se agravó en las últimas jornadas, con cortes prolongados que ya superan las 24 horas sin suministro. “Antes cortaban 12 horas y volvía, ahora directamente pasamos más de un día sin agua”, señalaron, evidenciando el deterioro del servicio.
La falta de respuestas oficiales claras profundiza la incertidumbre. Desde SAMEEP indicaron de manera informal que el problema estaría vinculado a una falla en el acueducto y que se encuentran trabajando en su reparación. Sin embargo, hasta el momento no se emitió un parte oficial que precise plazos de solución ni el alcance real de la avería.
El impacto de la crisis no se limita a los hogares. Durante la última semana, varias instituciones educativas debieron suspender clases ante la imposibilidad de garantizar condiciones mínimas de higiene. A esto se suman complicaciones en centros de salud, donde el acceso al agua resulta esencial para la atención.
En paralelo, también circulan versiones no confirmadas oficialmente sobre posibles inconvenientes en el proceso de potabilización, aunque desde la empresa no brindaron precisiones al respecto.
En medio de la incertidumbre, la bronca crece entre los vecinos. Las filas para conseguir agua reflejan una situación límite en una ciudad que, una vez más, enfrenta una crisis en un servicio esencial sin respuestas concretas ni soluciones a la vista.