El Gobierno nacional habilitó $400.000 millones en adelantos de coparticipación para 12 distritos. Zdero se anota en el reparto tras un marzo catastrófico donde las transferencias cayeron un 11,3%. La «letra chica»: un interés del 15% que condiciona el segundo semestre.
Por la Redacción de TV LOCAL

En un movimiento que mezcla urgencia financiera y disciplina libertaria, la Casa Rosada activó un salvataje para un grupo selecto de 12 provincias, entre ellas el Chaco de Leandro Zdero. El decreto, que se oficializará en las próximas horas, pone sobre la mesa $400.000 millones para evitar un colapso en las cuentas subnacionales.
El diagnóstico que manejan en Resistencia es alarmante: durante marzo, el Chaco y sus pares sufrieron una caída estrepitosa del 11,3% en los ingresos por coparticipación respecto a febrero. Con la recaudación de IVA y Ganancias en el piso por la recesión, Zdero se vio forzado a aceptar el auxilio de Javier Milei, aunque el «favor» viene con precio.
El prestamista de última instancia
Nación no regala nada. El adelanto tiene un costo financiero del 15%. Si bien en el entorno del Gobernador destacan que es una «ganga» frente al 45% que exigiría el mercado internacional, no deja de ser una deuda que la provincia deberá cancelar antes de que termine el 2026.
- La trampa del goteo: El mecanismo de devolución será implacable. A partir de julio, el Ministerio de Economía que conduce Luis Caputo empezará a «morder» las cuotas directamente del goteo diario de fondos federales.
- El mapa político: El reparto es transversal pero estratégico. Desde aliados como Mendoza y Salta, hasta opositores «necesarios» como La Rioja y Tierra del Fuego. La gran excluida sigue siendo la provincia de Buenos Aires, confirmando que el envío de fondos es el garrote y la zanahoria de la gestión Milei.
Paz social bajo fianza
Para Zdero, los fondos son oxígeno puro para llegar a la semana que viene, donde la presión gremial y docente amenaza con ganar las calles el 9 de abril. Con este dinero, el Ejecutivo chaqueño garantiza el pago de salarios y funcionamiento básico, pero compra una hipoteca para el segundo semestre.
El mensaje de la Casa Rosada es claro: hay fondos para los que negocien, pero la era de los ATN a fondo perdido terminó. Ahora, las provincias son clientes de un Banco Nación que cobra intereses y no perdona deudas.