El endeudamiento de las familias en la Argentina alcanzó niveles récord y comienza a mostrar señales de tensión: 6 de cada 10 hogares recurren a créditos no bancarios y la morosidad se disparó en el último año.

Según un informe de la consultora Focus Market, la deuda total de los hogares supera los $39 billones, de los cuales $32,1 billones corresponden al sistema bancario y $6,9 billones al financiamiento fuera del circuito formal.
El estudio revela además que más de 6 millones de hogares mantienen deudas no bancarias, que incluyen préstamos informales, impuestos, servicios y expensas impagas.
“El crédito hoy es el gran sostén del consumo”, explicó Damián Di Pace, al señalar que muchas familias recurren al financiamiento para sostener gastos básicos ante la pérdida de poder adquisitivo.
Cambio en el mapa del crédito
El informe muestra una transformación en la forma de endeudarse. Mientras que en 2023 el 82,6% de los hogares tenía deuda no bancaria, en 2026 ese porcentaje bajó al 59%. En paralelo, el crédito bancario creció y ya alcanza al 55,1% de las familias.
Este cambio refleja una mayor disponibilidad de financiamiento formal, impulsado por la baja de tasas y cierta estabilidad económica, que permitió a parte de la población salir del circuito informal.
La mora, la otra cara del problema
Sin embargo, el crecimiento del crédito viene acompañado de un fuerte deterioro en la capacidad de pago. La morosidad pasó del 2,7% en enero de 2025 al 10,6% en enero de 2026, casi cuadruplicándose en apenas un año.
Los préstamos personales son los más afectados, con una mora que saltó al 13,2%, seguidos por las tarjetas de crédito, que alcanzaron el 11%. En los segmentos más informales, la irregularidad llega a niveles críticos.
El informe también advierte un aumento en deudas vinculadas a gastos esenciales, como servicios, educación y expensas, lo que evidencia una creciente presión sobre los ingresos familiares.
Un equilibrio frágil
Aunque el crédito sigue funcionando como motor del consumo, los especialistas advierten que su sostenibilidad depende de la evolución de los ingresos y de la estabilidad económica.
En ese escenario, el crecimiento del endeudamiento aparece como un arma de doble filo: sostiene el presente, pero compromete el futuro.Alerta financiera: 6 de cada 10 hogares recurren a créditos y crece la mora