Mientras la provincia padece la parálisis de la obra pública y el recorte de fondos nacionales, el gobernador chaqueño buscó oxígeno en el AmCham Summit. Ante los CEOs de las multinacionales, vendió una provincia de exportación y récords agrícolas que no llega a la mesa de los vecinos.

Leandro Zdero parece haber encontrado su zona de confort lejos del calor del Chaco profundo. En el lujoso Centro de Convenciones de Buenos Aires, y bajo la mirada atenta de la plana mayor de las empresas estadounidenses, el mandatario radical ensayó un discurso de «eficiencia y competitividad» que suena a música para los oídos del mercado, pero a provocación para un distrito que siente el rigor de la motosierra. En una jornada que culminó con la validación de Javier Milei, Zdero intentó transformar los números fríos de la macroeconomía en un éxito de gestión que, por ahora, solo existe en los PowerPoints presentados ante la AmCham.