La cooperativa láctea SanCor, con sede en Sunchales, solicitó su propia quiebra en el marco del proceso concursal que atraviesa desde febrero de 2025, según confirmó el gremio lechero Atilra y fuentes del gobierno santafesino.

La presentación fue realizada en las últimas horas ante la Justicia, aunque aún no se encuentra formalmente incorporada al expediente. Desde la empresa, hasta el momento, no hubo pronunciamiento oficial.
De acuerdo con datos verificados en la causa judicial, SanCor enfrenta una deuda cercana a los 120 millones de dólares, con más de 1.500 acreedores reconocidos. La situación financiera refleja un prolongado deterioro que se arrastra desde 2017, período en el cual la firma perdió participación en el mercado y redujo drásticamente su nivel de producción.
En ese lapso, la cooperativa pasó de procesar alrededor de 4 millones de litros diarios de leche a menos de 500.000, además de desprenderse de marcas emblemáticas y reducir significativamente su estructura productiva.
Desde el sindicato, conducido por Héctor Ponce, señalaron que el pedido de quiebra responde a un “estado de cesación de pagos e insolvencia generalizada”, respaldado por informes de la sindicatura y de la coadministración judicial.
Asimismo, denunciaron que la empresa mantiene deudas salariales con los trabajadores, incluyendo varios meses de sueldos y aguinaldos, y que la actividad se sostuvo en parte gracias a la asistencia del propio gremio.
En este contexto, Atilra planteó que una eventual quiebra no debería interpretarse como el cierre definitivo, sino como la posibilidad de una reestructuración que permita la continuidad productiva bajo nuevas condiciones.
La definición ahora queda en manos de la Justicia, que deberá resolver si hace lugar al pedido y determina el futuro de una de las empresas más emblemáticas de la industria láctea argentina.