
Los vecinos denuncian que el suministro de red presenta una intensa coloración amarilla y sedimentos. «Es intomable», aseguran. La falta de respuestas de SAMEEP genera indignación en la localidad.
La localidad de Capitán Solari atraviesa una situación crítica que ya cumple siete días sin solución. Lo que debería ser agua potable, apta para el consumo humano, se ha transformado en un líquido de color amarillento y turbio que fluye por las canillas de cientos de hogares, desatando una ola de denuncias contra la empresa estatal SAMEEP.
A través de un video enviado a TV Local, un vecino registró de forma contundente la realidad que viven: un balde lleno de agua con una tonalidad ámbar que evidencia la falta de un tratamiento adecuado. «Mirá lo amarillo que está el agua, fijate, que lo vea la gente», exclama el hombre en la grabación, reflejando el malestar de toda una comunidad que se siente abandonada por la prestataria.
Más de siete días con el servicio afectado
El problema, que comenzó hace más de una semana, impide las tareas más elementales de cualquier hogar. Los residentes advierten que el agua en este estado no puede utilizarse ni para beber ni para la elaboración de alimentos, lo que obliga a las familias a realizar gastos imprevistos en agua mineral para resguardar la salud, especialmente la de niños y ancianos.
«No se puede tomar, ni lavar la ropa porque queda todo manchado. Hace siete días que estamos así y nadie nos da una explicación» detallaron fuentes locales a este medio. La coloración amarilla persistente sugiere problemas en la purificación o roturas en la red que permiten el ingreso de sedimentos.
La sombra del riesgo sanitario
Expertos advierten que el consumo o uso de agua con estas características físicas puede derivar en problemas gastrointestinales y dérmicos. Mientras tanto, el silencio de SAMEEP profundiza la crisis. Los vecinos exigen que la empresa informe los motivos técnicos de esta anomalía y garantice de inmediato el retorno del agua incolora y segura.
En un contexto de temperaturas elevadas, el acceso al agua de calidad es un derecho que hoy, en Capitán Solari, parece estar suspendido.