En un nuevo gesto de alineamiento total con la Casa Rosada, el gobernador Leandro Zdero selló un acuerdo con el ministro de Economía, Luis Caputo, para activar un préstamo de 30 millones de dólares. Mientras el ajuste nacional asfixia a las provincias, Chaco elige la receta de la deuda externa para sostener la gestión.

Mientras el gobierno nacional de Javier Milei continúa con el recorte de transferencias directas y el freno total a la obra pública nacional, el gobernador de Chaco, Leandro Zdero, decidió buscar oxígeno financiero a través del endeudamiento en moneda extranjera. Este miércoles, en las oficinas del Ministerio de Economía, Zdero y Luis Caputo el «Messi» de las finanzas de la era macrista que hoy maneja la motosierra de Milei firmaron la contragarantía para un crédito de 30 millones de dólares otorgado por el organismo regional FONPLATA.
El destino anunciado para los fondos es la pavimentación de un tramo de la Ruta Provincial N° 9, en el acceso al Impenetrable chaqueño. Sin embargo, detrás del anuncio de «infraestructura estratégica», se esconde la decisión política de la gestión de Juntos por el Cambio de comprometer las arcas provinciales con deuda en dólares, en un contexto de altísima volatilidad cambiaria y con una coparticipación federal que no para de caer por la recesión económica.
El modelo de la «deuda» sobre la coparticipación
La firma de la contragarantía por parte de Caputo no es un regalo: es el aval que Nación le da a la provincia para que esta pueda recibir los dólares, pero a cambio de que el Chaco asuma el riesgo total. En términos prácticos, la provincia se queda con la obligación de pago mientras la política económica nacional pulveriza el consumo y la recaudación.
«Se enmarca en una política de articulación con las provincias», ensayó Zdero para intentar suavizar el impacto del anuncio. No obstante, para los analistas locales, el movimiento es visto como una forma de compensar la falta de fondos que el propio Milei les quitó a los chaqueños desde que asumió el 10 de diciembre.
Un contraste que duele
Resulta paradójico que el gobernador Zdero celebre este crédito como un «paso importante» cuando, en paralelo, su gestión acompaña el modelo económico nacional que ha paralizado otras obras clave en la provincia que contaban con financiamiento propio.
Con este nuevo compromiso financiero, Chaco se suma a la lista de provincias que, ante el ahogo fiscal impuesto por el tándem Milei-Caputo, terminan recurriendo a la bicicleta financiera externa para poder mostrar gestión, hipotecando el futuro de los recursos provinciales en una moneda que el propio Gobierno Nacional busca dolarizar.