
El presidente Javier Milei lanzó una durísima ofensiva contra el periodismo de investigación tras conocerse una denuncia de la Casa Militar contra los periodistas Luciana Geuna y Rolando Salerno, integrantes de la señal de noticias TN.

Los hechos y la denuncia
La controversia se originó por la realización de una cámara oculta por parte de los cronistas mencionados, la cual se llevó a cabo presuntamente sin autorización previa. Ante esto:
- La acusación oficial: La Casa Militar denunció formalmente a los periodistas alegando que su accionar puso en riesgo la «seguridad nacional».
- El fin de las «operetas»: En la comunicación oficial que circula en redes, el Gobierno sostiene que se terminó la época de las «operetas periodísticas sin consecuencias».
La reacción presidencial
A través de su cuenta oficial en la red social X (anteriormente Twitter), el presidente Milei no ahorró calificativos para referirse a los involucrados y al gremio en general:
- Descalificación profesional: Calificó a los periodistas de TN como «delincuentes» y cuestionó la validez de sus credenciales profesionales.
- Ataque generalizado: El mandatario extendió su crítica al 95% de los periodistas, refiriéndose a ellos como «basuras inmundas» y «repugnantes».
- Advertencia a los directivos: Milei cerró su mensaje expresando su deseo de que la investigación judicial alcance también a los «máximos responsables» de los medios de comunicación.
Impacto en la Libertad de Expresión
Este nuevo cruce reaviva el debate sobre los límites del periodismo y la respuesta del Estado. Mientras el Gobierno argumenta una vulneración a la seguridad de la sede gubernamental, diversos sectores del periodismo ven en estos términos un intento de amedrentamiento y un ataque directo a la libertad de prensa.