En un contexto de creciente preocupación por la seguridad en las instituciones educativas, la E.E.S. Nº 20 «Islas Malvinas» decidió prohibir el ingreso de estudiantes con teléfonos celulares, en una medida que busca reducir riesgos ante la seguidilla de amenazas que atraviesa la provincia.

La disposición comenzó a regir este 23 de abril y fue comunicada por la dirección del establecimiento, que fundamentó la decisión en la necesidad de “favorecer la concentración y prevenir situaciones de acoso”, aunque el trasfondo está marcado por el clima de tensión generado por las reiteradas amenazas de tiroteos en escuelas chaqueñas.
Chaco en alerta por amenazas
El caso de Colonia Elisa se suma a un escenario provincial complejo: ya son más de 130 establecimientos educativos los que han recibido mensajes intimidatorios en las últimas semanas. Localidades como Resistencia, Presidencia Roque Sáenz Peña y Fontana activaron protocolos de seguridad ante episodios similares.
En ese marco, desde la institución señalaron que uno de los objetivos centrales es evitar la propagación de rumores y mensajes falsos que circulan principalmente a través de redes sociales y grupos de mensajería.

“En situaciones de crisis, el celular puede transformarse en un factor de desinformación que genera pánico e interrumpe el normal desarrollo de las clases”, indicaron fuentes cercanas a la escuela.
Los puntos clave de la medida
- Prohibición total: los alumnos no podrán ingresar al establecimiento con teléfonos móviles.
- Reducción de ansiedad: se busca limitar la circulación de mensajes alarmistas.
- Acompañamiento familiar: se pidió la colaboración de padres y tutores para garantizar el cumplimiento.
Opiniones divididas
La decisión generó reacciones diversas dentro de la comunidad educativa. Mientras algunos padres respaldan la medida como una forma de reforzar la seguridad, otros manifestaron inquietud por la falta de comunicación directa con sus hijos durante la jornada escolar.
Desde la dirección aclararon que se mantendrán habilitados los canales institucionales para atender cualquier situación de emergencia.
La medida abre además un debate más amplio en la provincia sobre el uso de la tecnología en las aulas y las estrategias necesarias para garantizar la seguridad de los estudiantes en un contexto atravesado por amenazas y alta sensibilidad social.