La localidad de La Escondida atraviesa horas de preocupación debido a la crecida del Río Negro, cuyo nivel continúa en ascenso tras las intensas lluvias registradas en los últimos días.

Vecinos de sectores ribereños, especialmente de los barrios Balastro y 548, siguen de cerca la evolución del cauce ante el riesgo de posibles desbordes o anegamientos. La situación mantiene en alerta a las familias que residen en las zonas más bajas, donde el impacto podría sentirse con mayor intensidad.
Monitoreo constante
Desde el municipio informaron que se realiza un seguimiento permanente de la altura del río, en coordinación con organismos de control, con el objetivo de anticipar eventuales contingencias y actuar de manera preventiva.
Clima inestable
El panorama no es alentador en el corto plazo. Se prevé que las condiciones climáticas continúen inestables en la región, lo que podría agravar la situación si se registran nuevas precipitaciones.
Mientras tanto, los vecinos permanecen atentos y organizados, a la espera de definiciones sobre la evolución del fenómeno y posibles medidas de resguardo.