La maestra de 51 años fue hallada tras 21 días de búsqueda en una zona de difícil acceso del paraje El Malezal, en el departamento de Esquina. El cadáver estaba semisumergido en un antiguo potrero y cerca encontraron un bolso. Cuatro personas están imputadas por el crimen y una quinta permanece detenida por falso testimonio.

El cuerpo de Nancy Godoy, la docente de 51 años que estaba desaparecida desde el 7 de octubre, fue encontrado este miércoles durante un operativo de búsqueda en el paraje El Malezal, departamento de Esquina, provincia de Corrientes. El hallazgo fue confirmado por fuentes judiciales vinculadas con la investigación.
De acuerdo con los primeros datos difundidos, el cadáver estaba semisumergido en un antiguo potrero, en una zona de difícil acceso. A pocos metros también fue localizado un bolso. Los fiscales Javier Mosquera y María Andrea González se dirigieron al lugar para supervisar las actuaciones.
Por el presunto femicidio hay cinco personas detenidas. Cuatro están imputadas por su presunta participación en el crimen, mientras que la quinta fue acusada de falso testimonio. Todos cumplen prisión preventiva por decisión del juez de Garantías Jorge Gustavo Vallejos.
Quiénes son los detenidos
Entre los imputados se encuentran Ireneo Zarza, capataz de la estancia El Curupí, donde funciona la escuela rural en la que trabajaba Godoy; Rosa Leguizamón, quien habría sido la última persona en verla; su pareja, Nahuel Rojas; y otro capataz, identificado como Felipe Dionisio Sandoval.

Según la imputación informada, Rojas, Zarza y Sandoval están acusados de femicidio, mientras que Leguizamón fue imputada por homicidio simple.
El quinto detenido es Ernesto Ezequiel Bordón, investigado por falso testimonio. La situación procesal de cada uno deberá determinarse conforme avance la causa, bajo el principio de inocencia.
La docente había desaparecido el 7 de octubre
Nancy Godoy se desempeñaba como directora suplente de la Escuela Rural N.º 626, ubicada en el paraje El Malezal.
Según la información oficial del Ministerio Público Fiscal, la docente debía regresar el 9 de octubre desde la zona rural donde trabajaba, pero nunca volvió. Sus familiares radicaron la denuncia por su desaparición el 15 de octubre, fecha a partir de la cual intervino la Justicia.
Los fiscales Mosquera y González ordenaron declaraciones testimoniales, secuestros de objetos de interés, análisis de comunicaciones telefónicas y pericias genéticas. La acumulación de elementos probatorios llevó a los investigadores a orientar la causa hacia la hipótesis de un homicidio y, posteriormente, de un posible femicidio.
Antes del hallazgo del cuerpo, el Ministerio Público Fiscal había aclarado que esa hipótesis no implicaba abandonar la búsqueda, mientras continuaban las diligencias para establecer qué había ocurrido con la docente.

Prendas quemadas y otros elementos secuestrados
Entre las pruebas reunidas durante la investigación se encuentran prendas con signos de haber sido quemadas, secuestradas en una tapera vinculada con Zarza, situada a unos 150 metros de la Escuela Rural N.º 626. Los investigadores deberán determinar mediante pericias si pertenecían a Godoy y si contienen rastros biológicos relevantes para la causa.
En un allanamiento en la vivienda de Rosa Leguizamón también se secuestraron una campera negra y dos alpargatas que podrían pertenecer a la docente. Las prendas fueron exhibidas a sus familiares para intentar identificarlas.
Además, durante un procedimiento en el domicilio de Bordón, detenido por falso testimonio, los investigadores incautaron cuatro cuchillos, una camisa y una bombacha de campo con manchas rojizas. Todos estos elementos fueron enviados a peritar.
El viernes 23 de octubre, personal especializado había inspeccionado tres pozos de agua ubicados en las inmediaciones de la escuela. Hasta el momento de los primeros informes, no se habían difundido resultados concluyentes sobre esa diligencia.
La investigación continúa
El hallazgo del cuerpo constituye un avance central en la causa, pero todavía resta esclarecer las circunstancias de la muerte, reconstruir lo ocurrido durante los días de la desaparición y determinar la posible responsabilidad de cada uno de los acusados.
Los fiscales Javier Mosquera y María Andrea González continúan al frente de la investigación, que incluye el análisis de testimonios, comunicaciones y elementos materiales secuestrados durante los allanamientos.