Irán atraviesa una de las jornadas más críticas de los últimos años, luego de que las protestas iniciadas a fines de diciembre de 2025 se extendieran a 25 de las 31 provincias y dejaran al menos 45 muertos. Las manifestaciones se concentran en ciudades clave como Teherán, Mashhad, Isfahán, Shiraz y Abadán, donde miles de personas salieron a las calles pese a la fuerte presencia policial y militar.
Origen de las protestas
El detonante inicial fue la grave crisis económica que atraviesa el país, marcada por sanciones internacionales, inflación récord, colapso del rial y pérdida de poder adquisitivo. La escasez de productos básicos y el aumento de precios llevaron a comerciantes y ciudadanos a movilizarse primero por reclamos económicos, que rápidamente escalaron a demandas políticas y sociales, incluyendo llamados a reformas estructurales y cuestionamientos al régimen islámico.
Represión y apagón digital
El gobierno respondió con una fuerte represión, utilizando gases lacrimógenos, munición real y detenciones masivas. Además, se aplicó un apagón total de internet y comunicaciones móviles, una medida destinada a limitar la coordinación de los manifestantes y controlar la difusión de imágenes al exterior.
Organizaciones como Amnesty International y Human Rights Watch denunciaron el uso excesivo de la fuerza y posibles violaciones a los derechos humanos. Líderes opositores en el exilio acusaron al gobierno de intentar silenciar al país, mientras la comunidad internacional llamó al restablecimiento de las comunicaciones y al respeto del derecho a la protesta pacífica.
Repercusiones internacionales
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, advirtió que intervendría si la represión derivara en un derramamiento de sangre aún mayor, y sostuvo que parte de las muertes se produjeron por estampidas durante las manifestaciones.
Con el país prácticamente aislado del mundo digital y la protesta aún activa, Irán enfrenta un escenario de alta inestabilidad, donde la combinación de crisis económica, represión estatal y descontento social podría marcar un punto de inflexión en su historia reciente.