El presidente Donald Trump anunció la cancelación de la segunda ola de ataques prevista contra Venezuela, calificándola de «innecesaria». En paralelo, el gobierno venezolano confirmó la llegada de diplomáticos estadounidenses a Caracas para evaluar la reapertura de la embajada y explorar un proceso diplomático bilateral. Estados Unidos, mientras tanto, reorganiza su despliegue militar en el Caribe, reduciendo tropas y trasladando buques hacia el norte de Cuba. La situación se da en medio de incautaciones de petroleros vinculados a Venezuela y declaraciones de Trump sobre operaciones contra cárteles y la oposición venezolana. Familias de presos políticos esperan excarcelaciones anunciadas por Delcy Rodríguez, tras la captura de Nicolás Maduro.