
El ataque ocurrido en una escuela de San Cristóbal continúa generando conmoción mientras avanza la investigación judicial. En las últimas horas, se conoció un dato clave sobre el arma utilizada: la escopeta que empleó el adolescente de 15 años habría sido robada de la vivienda de su abuelo.
Según declaró el propio familiar ante medios de comunicación, la escopeta calibre 12/70 fue sustraída de su domicilio y la denuncia ya fue realizada. Además, aseguró que el menor no tenía conocimiento ni experiencia en el uso del arma y que nunca le enseñó a manipularla ni a cazar.

El hecho dejó como saldo la muerte de un alumno de 13 años y varios heridos. De los estudiantes afectados, algunos ya fueron dados de alta, mientras que otros permanecen internados recuperándose de las lesiones.

El atacante fue detenido y quedó a disposición de la justicia, en una causa que es llevada adelante por la fiscal de menores Carina Gerbaldo, con intervención del fiscal Mauricio Spinosa, bajo la órbita del Ministerio Público de la Acusación de Santa Fe.

En paralelo, autoridades del área educativa provincial señalaron que el adolescente no registraba antecedentes de violencia en el ámbito escolar, aunque se mencionó que atravesaba una situación familiar compleja, lo que forma parte del análisis del contexto del caso.
La investigación continúa su curso mientras se evalúan las responsabilidades y las medidas correspondientes en el marco del régimen penal juvenil vigente.