
El gobernador de la provincia del Chaco, Leandro Zdero, atraviesa uno de sus momentos más delicados en términos de aprobación popular desde que asumió el Ejecutivo. Según el último informe de CB Consultora Opinión Pública correspondiente al mes de abril, el mandatario se ubica en el lote de los gobernadores con peor valoración de la Argentina, ocupando el puesto 19 sobre un total de 24 distritos.
Los datos del desplome

El relevamiento, realizado entre el 1 y el 4 de abril con una muestra de más de 24.600 casos en todo el territorio nacional, refleja un cambio de humor social significativo en la provincia. Los números indican que la imagen positiva de Zdero ha sufrido una caída sostenida, mientras que su imagen negativa muestra un crecimiento acelerado, dejando un saldo de opinión pública cada vez más ajustado y polarizado.
Con estos resultados, el gobernador chaqueño queda posicionado en la zona de «imagen baja», muy lejos del «top 5» que suelen integrar mandatarios con gestiones consolidadas y niveles de aprobación que superan el 60%.

Un escenario de alerta política
El informe de abril marca una tendencia descendente que preocupa en la Casa de Gobierno. Analistas políticos atribuyen esta baja a diversos factores:
- La situación económica: El impacto del ajuste y la inflación en el bolsillo de los chaqueños.
- Conflictividad local: Las tensiones con sectores estatales y los reclamos salariales que han marcado la agenda del primer trimestre.
- Final de la «luna de miel»: El desgaste natural de la gestión tras los primeros meses de mandato, donde las expectativas iniciales comienzan a confrontarse con los resultados concretos.
Metodología del informe
El ranking de CB Consultora es uno de los más observados por el arco político nacional, ya que mide mes a mes el «termómetro» de los gobernadores en sus propias provincias. En esta ocasión, el margen de error promedio de la encuesta es de +/- 3%, lo que ratifica la solidez estadística del retroceso de Zdero.
Este nuevo escenario obliga a la gestión provincial a replantear sus estrategias de comunicación y priorizar medidas que permitan recuperar el consenso perdido en este arranque de año.