En una votación que ardió en el Congreso, el bloque chaqueño oficialista le soltó la mano al pedido de transparencia. Mientras la oposición buscaba que el Jefe de Gabinete explique sus polémicos manejos de fondos y nombramientos, los legisladores de La Libertad Avanza y la UCR local votaron en bloque para evitar que el funcionario dé la cara.

POR REDACCIÓN TV LOCAL
La Cámara de Diputados de la Nación fue ayer el escenario de una batalla política que dejó al descubierto las alianzas de acero entre el Chaco de Leandro Zdero y el gobierno de Javier Milei. En una sesión frenética, la oposición chaqueña alineada a Unión por la Patria (con Aldo Leiva y Sergio Dolce a la cabeza) empujó la interpelación de Manuel Adorni, pero se chocó contra un muro infranqueable levantado por sus propios comprovincianos.

Los «Guardianes» de Adorni
El blindaje tuvo nombres y apellidos chaqueños. Los diputados Carlos García y Rosario Goitia (LLA), junto a los radicales Gerardo Cipolini y Guillermo Agüero, votaron EN CONTRA de que el Jefe de Gabinete rinda cuentas ante el pueblo. Con esta postura, los legisladores que responden al esquema de la «nueva política» y al oficialismo provincial de Juntos por el Cambio, priorizaron la estabilidad del gabinete nacional por sobre los pedidos de informes que pesan sobre el vocero presidencial.
¿Qué es lo que no quieren que se sepa?
La interpelación impulsada por el bloque de Sergio Dolce y compañía buscaba poner bajo la lupa:
- Las investigaciones por presunto enriquecimiento ilícito que salpican al entorno de Adorni.
- La red de contrataciones familiares en el Estado.
- El uso discrecional de recursos públicos para viajes oficiales de carácter dudoso.
«Es una vergüenza que los representantes del pueblo chaqueño se conviertan en los guardaespaldas de un funcionario cuestionado», dispararon desde las filas del peronismo regional tras la votación.
La mayoría que no alcanzó
Pese a que el pedido de interpelación logró 124 votos afirmativos (superando los 118 negativos), la «trampa» reglamentaria de las mayorías especiales que exige dos tercios para temas fuera de agenda permitió que el oficialismo y sus aliados chaqueños ganaran tiempo.
¿Voto de confianza o complicidad? Mientras el Chaco atraviesa una situación social crítica, la lupa vuelve a posarse sobre sus representantes en Buenos Aires. Ayer, cuatro de ellos decidieron que Manuel Adorni no tiene por qué explicar nada. Por ahora, el «jefe» zafó, pero el costo político en el territorio provincial recién empieza a sentirse.