El caso que conmociona a Comodoro Rivadavia sumó en las últimas horas un dato clave: apareció un supuesto último video de Ángel, el nene de 4 años que murió en circunstancias que hoy están bajo investigación.

Las imágenes, que ya están en manos de la Justicia, habrían sido grabadas días antes de su fallecimiento y muestran al pequeño en un estado que genera preocupación, reforzando las sospechas sobre lo que pudo haber ocurrido en sus últimos días.

Una muerte que, con el correr de las horas, dejó de cerrar. En un primer momento se habló de un paro cardiorrespiratorio, pero esa versión comenzó a desmoronarse tras conocerse los resultados preliminares de la autopsia.

Los peritajes detectaron lesiones internas, principalmente en la cabeza, un dato que encendió todas las alarmas. Para los investigadores, esos golpes no serían compatibles con una muerte natural, lo que provocó un giro en la causa.

Con el avance de la investigación, las miradas comenzaron a apuntar al entorno más cercano del menor, especialmente a su madre y su pareja, cuyas declaraciones presentan inconsistencias.

Según relataron, el nene estaba durmiendo y no reaccionaba al intentar despertarlo. Sin embargo, ese testimonio empezó a generar dudas frente a los nuevos elementos que fueron surgiendo.

El padre del niño, por su parte, contó cómo recibió el aviso urgente que lo llevó a trasladarse rápidamente. El menor fue asistido y trasladado al hospital, donde llegó con signos vitales, pero no logró salir del coma. Horas después, se confirmó la muerte encefálica.

Además, un dato que ahora toma relevancia es que semanas antes familiares habían notado señales extrañas: marcas en el cuerpo y una actitud distinta en el niño, que incluso evitaba que lo revisaran.

A esto se suma otro elemento preocupante: el entorno en el que vivía el menor, donde la pareja de la madre tendría antecedentes por hechos de violencia.

Por el momento no hay detenidos, pero la causa avanza con nuevas pruebas. El video, las lesiones detectadas y los testimonios podrían ser determinantes para esclarecer qué pasó.

El caso de Ángel sigue abierto. Y cada nuevo dato, lejos de traer respuestas, profundiza el misterio.

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