
La guardia del Hospital de Quitilipi, ciudad del gobernador Leandro Zdero, atraviesa una situación alarmante por la falta de medicamentos básicos para la atención de urgencias. Así lo expresó un médico de guardia, quien decidió dar a conocer públicamente la realidad que enfrentan a diario trabajadores de la salud y pacientes.
Según explicó, el hospital no cuenta actualmente con diclofenaco ni dexametasona, fármacos esenciales y de uso habitual en la guardia para aliviar dolores agudos e inflamaciones.
“No estamos teniendo diclofenac ni tampoco dexametasona”, señaló el profesional en un mensaje difundido desde la guardia.
El médico detalló que estos medicamentos son fundamentales para atender casos frecuentes como dolor de muelas, cólicos biliares o cólicos renales, situaciones que llegan diariamente al servicio de emergencias.
“Estos son medicamentos típicos que usamos nosotros en la guardia para aliviar los síntomas, para aliviar el dolor”, explicó.
Ante la falta de insumos, el personal se ve obligado a entregar recetas para que los pacientes compren los medicamentos por su cuenta, una situación que genera enojo e incomodidad, tanto en quienes buscan atención como en el equipo de salud.
“Les cuento esto para que aquellas personas que vengan con estas patologías no se enojen con nosotros ni con las enfermeras que les van a dar la receta para que vayan a comprar”, pidió el médico.
En su mensaje, el profesional remarcó el compromiso del personal sanitario, pero dejó en claro que la falta de recursos limita gravemente la atención.
“Siempre ponemos lo mejor para poder solucionar los problemas de la gente, pero a veces no contamos con los elementos necesarios”, expresó.
Finalmente, pidió comprensión a la comunidad y subrayó que se trata de un problema puntual, aunque de fuerte impacto en la atención diaria.
“Es un tema puntual y queremos que nos entiendan”, concluyó.
La situación vuelve a poner en el centro del debate el estado del sistema de salud pública en el Chaco, especialmente en hospitales del interior, donde la falta de insumos básicos afecta directamente la calidad de atención a la población.