Unionbat, fabricante de las reconocidas baterías Willard, ingresó en concurso preventivo de acreedores tras cerrar su planta industrial en Gualeguaychú, Entre Ríos. La empresa reconoció una deuda cercana a los $5.000 millones por indemnizaciones impagas y obligaciones totales superiores a los $40.000 millones.

La crisis financiera de Unionbat, la compañía argentina fabricante de baterías Willard y otras marcas como Dynasty y Solar, sumó un nuevo capítulo judicial tras el cierre de su planta en el Parque Industrial de Gualeguaychú y el despido de 101 trabajadores.
La empresa ingresó formalmente en concurso preventivo de acreedores, un procedimiento que busca ordenar sus deudas y evitar la quiebra. Mientras tanto, los trabajadores afectados continúan reclamando el pago de las indemnizaciones que quedaron pendientes tras el cese de actividades de la fábrica entrerriana.
Indemnizaciones por $5.000 millones
Uno de los puntos más delicados del conflicto es la deuda con el personal despedido. Según la documentación presentada ante la Justicia, Unionbat estimó en alrededor de $5.000 millones las obligaciones derivadas de las desvinculaciones y reconoció que no cuenta con fondos suficientes para afrontar el pago completo.
El conflicto generó fuertes cuestionamientos gremiales. Los representantes de los trabajadores denunciaron la falta de respuestas y reclamaron que se respeten los derechos laborales. También hubo críticas por la forma en que se comunicaron algunos despidos, que, según las denuncias, fueron notificados por WhatsApp.
Deudas superiores a los $40.000 millones
La presentación judicial expuso la dimensión de la crisis financiera de la compañía. Unionbat declaró obligaciones por $40.962 millones, además de compromisos en dólares y euros.
El último ejercicio fiscal, cerrado en febrero de 2026, registró una pérdida neta de aproximadamente $21.929 millones. En el mismo período, las ventas cayeron cerca de un 24% y el patrimonio de la firma se redujo alrededor de un 90%.
La empresa atribuyó sus dificultades a la caída de las ventas, el aumento de los costos industriales, laborales y financieros, y la mayor competencia de productos importados, principalmente de Brasil.
La producción se concentra en Buenos Aires
Tras el cierre de la planta de Gualeguaychú, Unionbat concentró su producción en su establecimiento de General San Martín, en la provincia de Buenos Aires.
La fábrica entrerriana había funcionado durante décadas y era una fuente relevante de empleo directo e indirecto para la ciudad. Su cierre impactó sobre los trabajadores y también sobre la actividad económica vinculada al Parque Industrial.
La empresa, además de fabricar baterías para el mercado de reposición, abastecía a terminales automotrices, por lo que la decisión repercute en una cadena productiva que incluye proveedores, servicios y otras actividades industriales.
La incertidumbre continúa para los trabajadores
El ingreso al concurso preventivo abre una etapa judicial en la que se analizarán las deudas de la compañía y las posibilidades de alcanzar un acuerdo con sus acreedores. Sin embargo, el procedimiento no garantiza por sí mismo que los trabajadores cobren de inmediato las indemnizaciones pendientes.
Mientras Unionbat busca reorganizar sus compromisos financieros, los 101 empleados desvinculados continúan a la espera de una respuesta concreta.
El cierre de la planta de Gualeguaychú deja así un fuerte impacto laboral en la ciudad y suma un nuevo caso a la preocupación por la situación de la industria nacional.