Casi la mitad de los jóvenes chaqueños menores de 25 años que tienen deudas registra atrasos en los pagos. El 48% ubica a Chaco en el primer lugar del ranking nacional en ese segmento. A nivel país, la mora llegó al 17,5% del crédito en junio y se multiplicó casi por cinco en 18 meses.

El endeudamiento de las familias volvió a quedar en el centro de la discusión económica y social, con un dato especialmente preocupante para Chaco: el 48% de los jóvenes menores de 25 años que tienen deudas registra algún tipo de atraso en sus pagos, el porcentaje más elevado entre las provincias argentinas.
El dato surge del Mapa de la Deuda, elaborado por el Centro de Estudios para la Ciudad junto a la Fundación Friedrich-Ebert-Stiftung, y forma parte de un escenario nacional de fuerte deterioro de la capacidad de pago de los hogares.
La situación adquiere particular relevancia en Chaco porque se desarrolla durante la gestión del gobernador Leandro Zdero, iniciada en diciembre de 2023, aunque el informe no atribuye causalidad directa al gobierno provincial ni permite establecer cuánto del deterioro corresponde específicamente a las políticas de la administración chaqueña.
La mora se multiplicó casi por cinco
A nivel nacional, el panorama muestra una evolución acelerada. La mora del crédito destinado a personas físicas representaba 3,6% en diciembre de 2024. Un año después había subido al 12,6%, mientras que en junio de 2026 alcanzó el 17,5%.
De esta manera, en apenas 18 meses, el indicador se multiplicó 4,9 veces.
El dato significa que actualmente casi uno de cada seis pesos prestados a las familias se encuentra en situación irregular.
El deterioro, además, acumula veinte meses consecutivos de aumentos de la morosidad, según el Monitor mensual de crédito a las familias elaborado por la Universidad Austral y EcoGo sobre datos del Banco Central.
Chaco, primero entre los jóvenes
Uno de los indicadores que más preocupa es el correspondiente a los menores de 25 años.
Según el relevamiento, Chaco encabeza el ranking nacional con el 48% de los jóvenes con deuda en mora. Detrás aparecen San Juan, con el 47%, y La Rioja y Catamarca, con porcentajes cercanos al 46%.
El fenómeno muestra que el problema no se limita a quienes ya tienen una larga trayectoria laboral o financiera. También alcanza a jóvenes que recién comienzan a incorporarse al mercado de trabajo y al sistema crediticio.
En junio, el universo nacional de jóvenes menores de 25 años con deuda en mora alcanzó 567.515 personas, por un monto total de $685.226 millones.
Cuando el crédito deja de ser una herramienta y se convierte en una necesidad
El aumento de la morosidad también está relacionado con el destino que tiene el dinero obtenido mediante créditos.
Para muchas familias, el endeudamiento dejó de estar asociado exclusivamente a la compra de bienes de mayor valor y comenzó a utilizarse para afrontar gastos cotidianos.
El problema aparece cuando los ingresos no alcanzan para cubrir simultáneamente alimentos, servicios, alquileres, transporte y otras necesidades básicas. En ese escenario, el crédito permite resolver el gasto inmediato, pero genera una obligación futura que puede resultar cada vez más difícil de afrontar.
Un informe citado en los últimos días señaló que, entre los hogares que redujeron su consumo, una proporción importante también recurrió al endeudamiento para sostener sus gastos cotidianos.
Las billeteras virtuales también están bajo la lupa
Otro cambio importante se produjo con la expansión de las billeteras virtuales, fintech y otros proveedores no bancarios.
Estos actores representan una parte relativamente menor del crédito total, pero presentan niveles de morosidad significativamente superiores a los de la banca tradicional. Según el informe de Universidad Austral y EcoGo, los proveedores no financieros explican el 14,1% del crédito a personas físicas, pero concentran una mora cercana al 31%.
El fenómeno plantea un nuevo escenario para los hogares que recurren a préstamos digitales, tarjetas no bancarias y otras formas de financiamiento rápido.
El monto de las deudas también aumenta
El problema no está solamente en cuántas personas tienen dificultades para pagar.
El monto promedio de la deuda en mora llegó en junio a aproximadamente $1,3 millones por persona, con un incremento real cercano al 60% en comparación con un año atrás, según el Mapa de la Deuda.
Además, una parte importante de las obligaciones lleva largos períodos de atraso. El 35% de la deuda en mora corresponde a obligaciones con más de un año de atraso, consideradas dentro de las categorías más graves de incumplimiento.
Un problema que golpea especialmente al Norte
Los datos muestran además una concentración de los mayores niveles de endeudamiento y mora en varias provincias del Norte y la Patagonia.
En el caso de Chaco, el indicador entre los jóvenes constituye una señal de alerta debido a que casi uno de cada dos jóvenes menores de 25 años con deuda presenta atrasos.
La situación vuelve a poner sobre la mesa cuestiones vinculadas con los ingresos, el empleo, el poder adquisitivo y las posibilidades reales de las familias para sostener sus obligaciones financieras.
Desde diciembre de 2023, el gobierno de Zdero sostiene una política orientada al ordenamiento de las cuentas provinciales y a la administración de los recursos públicos. Paralelamente, la provincia mantiene programas de asistencia destinados a sectores vulnerables, entre ellos operativos que alcanzan a miles de familias del interior chaqueño.
Sin embargo, el endeudamiento de los hogares representa una dimensión diferente del problema económico: no se trata de las cuentas del Estado, sino de la capacidad de cada familia para afrontar sus gastos y obligaciones.
Una señal de alerta para Chaco
Los números no permiten afirmar que el aumento de la mora sea consecuencia exclusiva de la gestión de Zdero. El fenómeno tiene componentes nacionales y financieros que exceden a una administración provincial.
Pero sí dejan un dato difícil de ignorar: Chaco aparece entre las jurisdicciones más afectadas por el endeudamiento juvenil, con un 48% de los jóvenes menores de 25 años con deuda en situación de mora.
En un contexto en el que la mora nacional alcanzó el 17,5%, el desafío pasa por evitar que el crédito termine funcionando como un mecanismo para compensar la pérdida de ingresos y que las familias queden atrapadas en un círculo de deuda, refinanciación y nuevos préstamos.