La cuasimoneda provincial volvió a circular desde este lunes y alcanzará a unas 80.000 personas. El Gobierno riojano busca fortalecer los ingresos y estimular el consumo en medio de la caída de los recursos coparticipables.
El Gobierno de La Rioja, encabezado por Ricardo Quintela, volvió a poner en circulación desde este lunes los Bonos de Cancelación de Deuda (BOCADE), conocidos popularmente como “Chachos”, con el objetivo de reforzar los ingresos de distintos sectores y promover el consumo dentro de la provincia.

La nueva medida contempla la entrega extraordinaria de 50.000 Chachos por beneficiario y alcanzará aproximadamente a 80.000 personas. En total, la administración provincial prevé movilizar el equivalente a $4.000 millones a través de esta emisión.
Entre los principales destinatarios se encuentran empleados de planta de la administración pública provincial, trabajadores vinculados a programas y contratos estatales, jubilados de la Policía y del Servicio Penitenciario, empleados municipales y docentes cuya liquidación depende del Ministerio de Educación provincial.
En el caso de los trabajadores municipales, serán los propios municipios los encargados de organizar los mecanismos correspondientes para concretar la entrega.
Una cuasimoneda que volvió a escena
Los llamados “Chachos” fueron creados originalmente en 2024, durante una fuerte disputa entre la administración riojana y el Gobierno nacional por los recursos que recibía la provincia.
El instrumento fue presentado entonces como una herramienta para afrontar la reducción de las transferencias y sostener el movimiento económico local.
El nombre elegido hace referencia a Ángel Vicente “Chacho” Peñaloza, uno de los principales caudillos federales de la historia riojana.
La administración de Quintela volvió a recurrir ahora a los BOCADE en un contexto económico complejo, con caída de recursos y dificultades para sostener el nivel de consumo.
¿Quiénes recibirán los 50.000 Chachos?
La nueva distribución está destinada principalmente a sectores vinculados al Estado provincial y municipal.
Entre ellos se encuentran:
- Empleados públicos provinciales.
- Trabajadores bajo programas y contratos estatales.
- Docentes cuya liquidación depende del Ministerio de Educación.
- Jubilados de la Policía.
- Jubilados del Servicio Penitenciario.
- Trabajadores municipales.
La implementación para los empleados municipales quedará bajo responsabilidad de cada municipio.
El objetivo: reactivar el consumo
Desde el Gobierno riojano presentan la medida como una herramienta para inyectar recursos en la economía provincial, especialmente en momentos en que el consumo interno atraviesa dificultades.
La intención es que los beneficiarios puedan utilizar los bonos en comercios adheridos, generando un circuito económico dentro de la provincia.
La Rioja vuelve así a utilizar una herramienta que generó debate desde su lanzamiento y que pone nuevamente en discusión el rol de las cuasimonedas provinciales frente a las dificultades financieras de los gobiernos subnacionales.
El relanzamiento de los “Chachos” se produce además mientras la provincia mantiene un conflicto por su deuda y atraviesa una situación financiera compleja.
Con esta nueva emisión, el Gobierno de Quintela busca sostener el poder de compra de determinados sectores y darle movimiento al comercio riojano, en una apuesta que vuelve a colocar a las cuasimonedas en el centro de la discusión económica argentina.